Buscar Letras de canciones:
Una noche serena y oscura
cuando en silencio juramos los dos,
cuando en silencio me diste tu mano,
y de testigo pusimos a Dios.
Las estrellas el sol y la luna,
son testigos que fuiste mi amada,
hoy que vuelvo te encuentro casada,
¡ah! qué suerte infeliz me tocó.
Cuando estés en los brazos de otro hombre
y que te creas la más consentida,
espero en Dios que te maten dormida
por infame y traidora a mi amor.
Quién en antes hubiera sabido
los trabajos que pasa un casado,
quién en antes hubiera pensado,
¡ah! qué suerte infeliz me tocó.
Soy casada y amarte no puedo,
porque así lo dispone la ley,
quiero ser constante a mi esposo
y en silencio por ti lloraré.
Pues no llores, mujer, te lo ruego,
por mi parte jamás lo consiento,
fuiste infame y traidora mujer.